Actualidad

La suma diaria que más de dos mil compositores exigen como pago por escribir las canciones de Dua Lipa, Sam Smith y Calvin Harris

La suma diaria que más de dos mil compositores exigen como pago por escribir las canciones de Dua Lipa, Sam Smith y Calvin Harris

A Ava Max le bastó con debutar con Heaven & Hell para irrumpir con fuerza en la industria musical. Antes de su publicación, Sweet But Psycho ya sonaba en las principales emisoras pop del mundo al mismo tiempo que alcanzaba el billón de reproducciones en Spotify. El álbum —que se mueve entre los sonidos brillantes que hacen referencia a lo “celestial”, y los oscuros a lo “infernal” —se escribió a varias manos, incluidas las de Autumn Rowe: una compositora neoyorquina que ha trabajado con Kylie Minogue, Dua Lipa y P!nk.

Pero Rowe no quiere escribir más; o mejor: no quiere pasar largas jornadas con artistas que, sin tener un plan claro, la llaman para trabajar sin que se le ofrezca un pago hasta que, sin importar el tiempo que pase, suceda algo con las canciones que compone. Así lo confesó al firmar una carta publicada por Helienne Lindvall: presidenta del Comité de Compositores de una de las asociaciones profesionales europeas más grandes de escritores, desde donde se le hace veeduría a las condiciones laborales de los letristas. Se llama de The Ivors Academy.

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Autumn Rowe (@autumnrowe)

La campaña que Lindvall impulsa se llama #PaySongWriters, y desde finales de marzo, ha logrado agrupar a más de 2.000 compositores que consideran que el pago que reciben por escribir los grandes hits de los que se alimentan nuestros oídos, los artistas y las grandes plataformas como Spotify, es injusto.

La problemática parece ser bastante amplia, pues a la iniciativa se les sumaron diferentes sellos y estudios independientes como Nvak Collective (que se encarga de publicar nuevos talentos femeninos), Cooking Vinyl, o The Other Songs (que decidió donar el 4 % de las utilidades provenientes de sus propios streams a los compositores de sus artistas). Organizaciones sin ánimo de lucro que velan por los derechos de los ingenieros y demás trabajadores que hacen posible la grabación de un tema, como The 100 Percenters, The Music Producers Guild y Songwriters of North America, también cerraron filas con la campaña.

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de The Other Songs (@theothersongs)

 

 

La propuesta que ha encontrado eco en grandes figuras como Annie Lennox y Paul McCartney, busca que la industria, el sistema y las plataformas, reconozcan el aporte de los compositores que hay detrás de los artistas visibles, y apruebe su exigencia de recibir un salario de 104 dólares cada día que pasen escribiendo sus temas y que luego, reciban, al menos, el 4 % de las ganancias obtenidas por las reproducciones de las canciones compuestas.

Andrea Mercado

abril 29th, 2021

No comments

Comments are closed.