Una demanda por derechos de autor contra Sam Smith y Normani por «Dancing with a Stranger» continuará luego de que un juez rechazara cerrar el caso.

La disputa por los derechos de autor de «Dancing with a Stranger», uno de los temas que Sam Smith lanzó junto a Normani en 2019, seguirá adelante en Estados Unidos. Un juez federal rechazó la solicitud de los demandados para terminar el caso sin llegar a juicio, por lo que ahora será un jurado el que deberá evaluar si existen suficientes similitudes entre esta canción y una composición anterior para considerar que hubo copia.

La decisión fue emitida el 22 de septiembre por el juez Wesley L. Hsu, del Tribunal Federal del Distrito Central de California, aproximadamente cuatro años y medio después de que Sound and Color LLC presentara la demanda.

Dos canciones con el mismo título

El origen del conflicto está en una canción escrita en 2015 por Jordan Vincent y el dúo de productores SKX, integrado por Christopher Miranda y Rosco Banlaoi. La composición también se conoce como «Dancing with Strangers».

Tres años después, el 7 de agosto de 2018, Smith, James Napier, Tor Erik Hermansen y Mikkel Eriksen escribieron otra canción titulada «Dancing with a Stranger». La versión que conocemos, interpretada por Smith y Normani, llegó al público en enero de 2019.

Normani participó como vocalista, pero no como compositora, según los hechos recogidos en la resolución judicial.

¿Qué decidió el juez?

Los demandados argumentaron que ningún jurado razonable encontraría una similitud suficientemente marcada entre los ganchos de ambas canciones. También sostuvieron que la composición de 2015 no debía contar con protección de copyright porque incorpora dos samples sin licencia.

Sin embargo, Hsu rechazó ambos argumentos. El juez cuestionó además el método utilizado para comparar las canciones por partes separadas, como melodía, ritmo, métrica y contorno. En su resolución señaló que las obras deben analizarse considerando conjuntamente los elementos relevantes, en lugar de desmontarlas hasta que pierdan su identidad musical.

El tribunal también consideró suficiente el análisis del musicólogo Alexander Stewart, quien identificó coincidencias y diferencias entre las composiciones y explicó por qué, desde su perspectiva, las diferencias no eliminaban la similitud global.

El caso vuelve a tomar fuerza

La historia judicial ha tenido varios giros. En septiembre de 2023, Hsu había fallado a favor de los demandados al considerar que las canciones no superaban el estándar de similitud sustancial. Sin embargo, el Noveno Circuito revocó esa decisión en abril de 2025 y el expediente regresó al juez en junio de ese año.

Ahora, la cuestión de si existió una creación independiente o se trata de una copia queda en manos de un jurado. También continuará el proceso relacionado con los samples utilizados en la canción más antigua.

Por el momento, no existe una conclusión judicial que determine que Sam Smith copió la composición de 2015. El próximo capítulo será, precisamente, el juicio.