Un libro de memorias, una gira mediática y un acuerdo con la policía terminaron incriminando a Duane Davis. Así llegó la sentencia por la muerte de Tupac Shakur, casi tres décadas después.

Duane «Keffe D» Davis, el exlíder de pandilla de California, fue condenado a entre 40 años y cadena perpetua por orquestar el asesinato de Tupac Shakur en 1996. La sentencia cierra, al menos en primera instancia, uno de los misterios más persistentes de la historia del hip hop.

Las palabras de la jueza

La jueza Carli Kierny dictó la pena el martes y fue directa con el acusado. Según reportó The Guardian, le recordó que durante tres años repitió una versión similar: que estuvo involucrado, pero que ya cambió, pues salió de Compton y ahora es abuelo. Kierny dejó claro que eso no basta. «No puedes quitarle la vida a un hombre y simplemente seguir con la tuya», sostuvo.

El impacto en la familia

Antes de la lectura de la pena, Sekyiwa Shakur, hermana del rapero, habló ante el tribunal. Describió a Tupac como una figura paterna y contó que el duelo la llevó a ser hospitalizada por depresión y estrés postraumático. Junto a su hermanastro Maurice Shakur, pidió la pena máxima. Davis escuchó sin reaccionar y anunció que apelará la decisión.

El caso detrás de la noche en Las Vegas

Tupac recibió los disparos el 7 de septiembre de 1996, cerca del Strip de Las Vegas, poco después de una pelea de Mike Tyson. Murió días más tarde. Durante años, la investigación se estancó. El código de silencio de la calle frenó a testigos, y la policía de Las Vegas desconfiaba de las pistas que llegaban desde Compton, en parte porque el jefe de seguridad del sello del rapero era un expolicía de esa ciudad.

Orlando Anderson, sobrino de Davis, figuraba como posible autor de los disparos. Esa noche había tenido un altercado con Tupac. La policía lo interrogó, pero nunca lo arrestó, y murió en 1998.

El libro que lo delató

El giro llegó en 2023, cuando arrestaron a Davis. Su propia gira mediática como uno de los últimos testigos vivos y su memoria de 2019, Compton Street Legend, abrieron el camino. En el libro, escribió que él y otros hombres buscaron a Tupac para vengar la pelea con su sobrino.

Davis se sentía protegido por un acuerdo que había pactado con la policía en 2008. En esa ocasión habló con investigadores que, en realidad, buscaban información sobre la muerte de Notorious B.I.G. Ese pacto lo blindaba de cargos por lo que confesara. Los fiscales argumentaron que sus declaraciones públicas anularon el acuerdo.

Un veredicto sin arma ni pruebas físicas

La defensa sostuvo que Davis exageró los detalles de su relato y que ninguna prueba física lo vinculaba con el crimen, como un arma homicida. Aun así, el jurado se puso del lado de la fiscalía. Davis es hasta ahora la única persona condenada por la muerte de Tupac.