Más allá de una de las actuaciones que ha hecho historia con Bad Bunny, el estadounidense puso los pelos de punta interpretando The Star-Spangled Banner, uno de los momentos más emotivos de la jornada.

El pasado domingo el mundo entero se detuvo para ver la final de los New England Patriots (AFC) y los Seattle Seahawks (NFC) quedando estos últimos como campeones. Justo antes de dar comienzo, como acto protocolario se interpreta el himno nacional estadounidense y cada año, diferentes artistas han tenido dicha responsabilidad. Esta vez, el turno fue para Charlie Puth, quien con su voz, piano, voces corales y el gran saxofonista Kenny G, lograron cautivar al público del Levi’s Stadium de Santa Clara.

Uno de los puntos que suelen ser criticados es el tiempo de interpretación, en el caso de Puth fue de 1,50 minutos. Durante este tiempo, el músico realizó además un homenaje especial a Whitney Houston que cantó el himno en la Super Bowl en 1991. "Compuse el arreglo de una manera muy específica para honrar a Whitney Houston; espero que lo hayan escuchado. Gracias al Coro Gospel Interreligioso de Oakland, al Coro Sainted, a la Orquesta Color of Noize, a Steve Hackman y a Kenny G por acompañarme en el escenario. Y gracias a Adam Blackstone por escribir una parte coral tan hermosa. Me encanta la música. Además, Bad Bunny fue increíble. ¡Buenas noches!" escribió en sus redes sociales.

Cabe resaltar que además de Bad Bunny y Charlie Puth, durante la noche del domingo también actuó la banda Green Day. Aunque algunos espectadores esperaban que cambiasen parte de sus letras para arremeter en contra de Donald Tump, no lo hicieron. Sin embargo, hay quienes interpretaron que no era necesario, pues tras tocar su himno American Idiot ya vale como la crítica en sí.