En medio de la agitación tanto dentro como fuera del país por la situación actual, los asistentes a la gala optaron por ver que los momentos difíciles pueden dar lugar a un arte increíble, y que celebrar juntos es aún más importante.

Ayer domingo se realizó la gala oficial de Los Premios Oscar para homenajear las películas increíbles y celebrar el poder del cine en medio de los enfrentamientos del mundo. El protagonismo se lo llevaron dos producciones: “One Battle After Another” y “Sinners”. Esta última con 16 nominaciones hizo historia como la cinta más nominada de todos los tiempos. Adicional, ha sido un fenómeno en taquilla a pesar de ser de género terror, escrita y dirigida por un hombre negro y con un elenco mayoritariamente negro, todo esto ha hecho que sea algo muy grande.

Por su parte, “One Battle After Another” tuvo el mayor número de estatuillas entre ellas la de mejor película. Su director, Paul Thomas Anderson, se llevó a casa tres premios: uno como productor de la mejor película y los otros dos como mejor director y mejor guion adaptado. Hasta el momento, la película ha recaudado US$ 209,5 millones en la taquilla global desde su estreno en septiembre pasado y tiene una valoración positiva de 94 % en el sitio web Rotten Tomatoes y de 95/100 en Metacritic.

Uno de los acontecimientos más recordados será también el empate de una de las categorías, la de mejor cortometraje que premió a “The Singers” y “Two People Exchanging Saliva”. Las reglas de los premios Oscar al día de hoy indican que, solo una coincidencia exacta en los votos califica como empate y fue justo lo que les sucedió a estas producciones. Algunos títulos de los que se esperaba mucho no tuvieron estatuillas, “Marty Supreme” con Timothée Chalamet como protagonista, “El agente secreto”, la celebrada película brasileña protagonizada por Wagner Moura y “It Was Just an Accident”, del director iraní Jafar Panahi.