Tomodachi (que traduce amigo o amistad en japonés) fue inaugurado el 10 de agosto, y desde entonces ha recibido más de 2.000 visitantes en sus primeros cinco días de apertura.

Ibiza estrena una experiencia nocturna distinta con la apertura del nuevo club Tomodachi, inaugurado el pasado 10 de agosto. Su propuesta más comentada ha sido la de no permitir el uso de celulares en la pista de baile, fomentando una atmósfera desenchufada y completamente dedicada a la música y la energía colectiva.

 

La idea de Tomodachi nació durante el 2023, cuando sus fundadores (un grupo de DJs y promotores locales) notaron cómo la gente pasaba más tiempo mirando la pantalla que disfrutando del momento. "Es un sueño hecho realidad. A lo largo de mi carrera, siempre tuve presente que algún día pondría mi corazón, alma y experiencia en mi propio local", declaró Danny Miller uno de las socios del proyecto. La decisión de prohibir los teléfonos en la pista surgió como una forma de reivindicar lo efímero y mágico de cada momento.

La inauguración del club tuvo problemas al inicio, y todo esto se debió principalmente a varios obstáculos burocráticos y a la búsqueda de un local que se ajustara al concepto: un espacio amplio, con buena acústica y buena ventilación, que permitiera diseñar una zona específica para dejar los móviles de forma segura. Además, querían asegurarse de contar con un sistema tecnológico de última generación para mantener la calidad del sonido, algo que exigió más de un año de planificación.

Ahora, con Tomodachi ya en marcha, los asistentes destacan lo fácil que es desconectar y lo liberador que es bailar sin distracciones digitales. La iniciativa ya ha sido celebrada en redes y medios como un viento de aire fresco en la escena nocturna de la isla.